
El tipo A y el tipo AC designan dos categorías de dispositivos diferenciales que no detectan las mismas formas de corriente de fuga. La elección entre los dos depende directamente de la naturaleza de los aparatos conectados al circuito, y la norma NF C 15-100 se pronuncia a favor del tipo A en una parte creciente de la instalación. Comprender lo que cada letra abarca técnicamente permite evitar un cuadro eléctrico mal dimensionado o no conforme.
Corrientes de fuga detectadas: tipo A contra tipo AC en tabla comparativa
La distinción fundamental entre estos dos tipos de diferenciales radica en la forma de la corriente residual que son capaces de identificar. El tipo AC solo reacciona a las fugas sinusoidales puras, es decir, a la corriente alterna clásica. El tipo A cubre este mismo espectro, pero añade la detección de corrientes de fuga pulsatorias con componente continua, generadas por circuitos que contienen electrónica de potencia.
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| Característica | Tipo AC | Tipo A |
|---|---|---|
| Corrientes sinusoidales (alternativas puras) | Sí | Sí |
| Corrientes pulsatorias rectificadas | No | Sí |
| Componente continua suavizada | No | No (se requiere tipo B) |
| Símbolo en la caja | Solo onda sinusoidal | Onda sinusoidal + onda rectificada |
| Circuitos residenciales obligatorios (NF C 15-100) | Iluminación, tomas estándar, persianas enrollables | Placas de cocción, lavadoras, puntos de carga de VE, PAC |
Para profundizar en la diferencia entre disyuntor tipo A o AC y sus implicaciones en el dimensionamiento de un cuadro, la lectura cruzada de las guías de aplicación UTE C 15-600 sigue siendo la referencia técnica más fiable.

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Circuitos residenciales bajo tipo A: la lista se amplía con la norma NF C 15-100
La norma NF C 15-100 impone el tipo A para cualquier circuito que alimente un aparato susceptible de producir corrientes residuales no sinusoidales. Históricamente, esta obligación se refería a las placas de cocción por inducción y a las lavadoras. Las revisiones recientes han ampliado el alcance.
Ahora están incluidos:
- Los circuitos de placas de cocción (inducción o vitrocerámica), que rectifican la corriente a través de su electrónica de control.
- La lavadora, cuyo variador de velocidad del motor genera corrientes pulsatorias.
- Los puntos de carga para vehículos eléctricos, incluidas las tomas reforzadas en modo 2, que integran un rectificador.
- Ciertas alimentaciones electrónicas de calderas y bombas de calor, cuyo circuito de potencia produce fugas con componente continua parcial.
El tipo AC sigue estando permitido para los circuitos de iluminación, las tomas de corriente clásicas, las persianas enrollables o la calefacción eléctrica con hilo piloto sin electrónica de potencia. Sin embargo, un tipo AC colocado en un circuito con componente pulsatoria puede no dispararse nunca en caso de fuga, lo que hace que la protección sea inoperante sin una señal visible para el ocupante.
Distribución en el cuadro eléctrico: reglas de dimensionamiento por fila
La norma NF C 15-100 impone al menos un interruptor diferencial de tipo A por cuadro, pero la práctica recomendada por fabricantes como Schneider Electric o Legrand va más allá. Cada fila del cuadro agrupa circuitos protegidos por un mismo diferencial, y la distribución debe equilibrar las cargas entre las filas.
Una vivienda estándar generalmente tiene de dos a cuatro interruptores diferenciales. El tipo A protege la fila que agrupa los circuitos “sensibles” (cocina, lavandería, punto de carga de VE). Las filas restantes, asignadas a las tomas de corriente y a la iluminación, pueden ser de tipo AC.
Error frecuente: poner todo bajo tipo A por precaución
Reemplazar todos los diferenciales por tipo A no plantea ningún problema técnico de protección. El tipo A detecta todo lo que detecta el tipo AC, más las corrientes pulsatorias. El sobrecoste unitario es moderado. La razón por la que las instalaciones no cambian completamente a tipo A radica en la relación costo/beneficio: en un circuito de iluminación LED estándar, el riesgo de fuga pulsatoria es casi nulo, y el tipo AC cumple perfectamente su función.
Por el contrario, subdimensionar la protección colocando un tipo AC en un circuito de placa de inducción constituye una no conformidad detectable durante el diagnóstico eléctrico, con obligación de poner en conformidad antes de la venta o alquiler.

Tipo F y tipo B: cuando el tipo A ya no es suficiente
El tipo A cubre la mayoría de las necesidades residenciales, pero algunos equipos generan corrientes de fuga que incluso un tipo A no capta. Los variadores de frecuencia, los inversores fotovoltaicos y ciertas estaciones de carga rápida producen componentes continuas suavizadas que requieren un diferencial de tipo B, capaz de detectar todas las formas de corriente residual.
El tipo F, a veces llamado tipo A “super inmunizado”, ofrece una sensibilidad aumentada a las frecuencias altas generadas por las alimentaciones conmutadas. Se posiciona entre el tipo A y el tipo B en términos de espectro detectado y precio.
Para una instalación residencial sin estación de carga rápida ni inversor fotovoltaico, la combinación de tipo A y tipo AC sigue siendo suficiente según la norma. La adición de un tipo F o B solo se vuelve pertinente cuando la instalación integra equipos de potencia con conversión electrónica avanzada.
La elección entre tipo A y tipo AC se resume a una cuestión técnica: ¿el circuito alimenta un aparato con electrónica de potencia? Si es así, el tipo A se impone por la norma. Si no, el tipo AC protege correctamente a las personas contra las fugas sinusoidales. Las evoluciones recientes de la NF C 15-100 empujan hacia una mayor presencia del tipo A en los cuadros nuevos, reflejo directo de la multiplicación de dispositivos electrónicos en las viviendas.